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lunes, 7 de mayo de 2012

Veni Sancte Spíritus

Dale compensación pronto a mis ansias,
Santo Espíritu y muéstrame -le dije- que
lo que pienso pueda en ti copiarse.

Me uno de todo corazón a la petición que ha hecho el superior del distrito de U.S.A. de la Fraternidad Sacerdotal de San Pio X. Mientras los medios van adelantando una decisión final sobre el asunto para finales de este mes por parte de la Santa Sede, el Padre Arnaud Rostand nos recuerda que todo está en las manos del Santo Padre y nos invita a rezar en una carta que publica Rorate Coeli. 

Por un lado recuerda la cruzada de Rosarios que acaba en Pentecostés y por el otro invita a hacer con generosidad un novenario al Espíritu Santo con la intención "que el Espíritu Santo conceda las gracias de iluminación y fortaleza al Santo Padre, Benedicto XVI, y al Superior General de la Sociedad, el obispo Fellay." Propone una novena muy simple, el rezo del Veni Creator Spíritus, seguido del Memorare a comenzar el día 8 de este mes (mañana) y terminar el día 16.
 
No es mala idea la de rezar al Espíritu Santo y pedirle el don de luz, por tanto me sumo a esta petición con toda la generosidad del alma católica y deseando que se cumpla la voluntad de Dios. Os invito a hacer lo mismo si quereis.  

VENI, Creator Spiritus,
mentes tuorum visita,
imple superna gratia
quae tu creasti pectora.


Qui diceris Paraclitus,
altissimi donum Dei,
fons vivus, ignis, caritas,
et spiritalis unctio.


Tu, septiformis munere,
digitus paternae dexterae,
Tu rite promissum Patris,
sermone ditans guttura.


Accende lumen sensibus:
infunde amorem cordibus:
infirma nostri corporis
virtute firmans perpeti.


Hostem repellas longius,
pacemque dones protinus:
ductore sic te praevio
vitemus omne noxium.


Per te sciamus da Patrem,
noscamus atque Filium;
Teque utriusque Spiritum
credamus omni tempore.

Deo Patri sit gloria,
et Filio, qui a mortuis
surrexit, ac Paraclito,
in saeculorum saecula.
Amen.

V. Emitte Spiritum tuum, et creabuntur:
R. Et renovabis faciem terrae.

Oremus: Deus qui corda fidelium Sancti Spiritus illustratione docuisti: da nobis in eodem Spiritu recta sapere, et de eius semper consolatione gaudere. Per Christum Dominum nostrum.
R. Amen.


MEMORARE, O piissima Virgo Maria, non esse auditum a saeculo, quemquam ad tua currentem praesidia, tua implorantem auxilia, tua petentem suffragia, esse derelictum.
Ego tali animatus confidentia, ad te, Virgo Virginum, Mater, curro, ad te venio, coram te gemens peccator assisto.

Noli, Mater Verbi, verba mea despicere; sed audi propitia et exaudi. Amen.
 
Quiera Dios que todo esto acabe pronto y en un gran gozo para la Iglesia.

M.D. 

viernes, 13 de enero de 2012

Rumores romanos y una confirmación en la FSSPX

Mas dime, de la gente que camina,
si ves alguna digna de noticia,
pues sólo en eso mi mente se ocupa.


El rumor era imparable. No ha pasado desapercibida para algunos la coincidencia de que hoy el Papa haya recibido en audiencia  por la mañana al Cardenal Castrillón, antiguo prefecto de Ecclesia Dei y por la tarde al Cardenal Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Parece la conjunción perfecta para una respuesta a la FSSPX. Primero se aconseja con Castrillón y después lo comenta con Levada.

Ahí está el rumor sobre unas audiencias. Y todo quedaría en eso de no ser que esta noche hay novedades en DICI, el órgano oficial de noticias de la Fraternidad.

Bajo el título de "Correo para Roma" se abre un comunicado donde se nos dice que tienen a bien el hacer saber que en la documentación mandada a Roma por la Fraternidad y como complemento a la respuesta dada por Monseñor Fellay "se acompaña el estudio sólidamente argumentado del padre Jean-Michel Gleize".

Así mismo comunican que "en lugar de especular sobre la naturaleza de la respuesta del Obispo Fellay, es mejor estudiar el texto completo del padre Gleize en el "Courrier de Roma" (Correo de Roma) que con la edición de diciembre se ha transformado en "Correo para Roma.".

¿Que parece dar a entender la Fraternidad? Pues lo más claro de todo, creo que no esperan una respuesta simple de Roma porque lo suyo no ha sido tampoco una mera respuesta de sí o no. El asunto toma un cariz interesante, sobre todo por esa recomendación de estudiar todo el artículo de Gleize en lugar de especular sobre la respuesta de Fellay. Parece precisamente que lo que desean de Roma es una posición oficial (condena o absolución) sobre lo que se dice en dicho artículo, aunque bien pudiera ser otra cosa. De cualquier manera, seguramente se avecinan más novedades.

M.D.

martes, 3 de enero de 2012

Dos almas, dos estilos... ¿Dos Iglesias?

Oh tú, que muestras por tan brutal signo
un odio tal por quien así devoras,
dime el porqué -le dije- de ese trato



ESTILO I:

 Jean -Michel Gleize. FSSPX.
[En este punto del ecumenismo], las enseñanzas del Vaticano II están evidentemente en contradicción lógica con las doctrinas del Magisterio tradicional anterior, por lo que es imposible interpretarlas de conformidad con otras declaraciones contenidas en documentos anteriores del Magisterio de la Iglesia. 

[...] 

La doctrina sobre elecumenismo, según se expresa en el n.° 8 de la Lumen gentiumy en el n.° 3 del Decreto Unitatis redintegratio, contradice las enseñanzas de Pío IX en las proposiciones 16 y 17 del Syllabus, las de León XIII en la Satis cognitum, y las de Pío XI en la Animos mortalium.

Y en nota a ese texto añade el padre Gleizé:

El magisterio anterior afirma que fuera de la Iglesia católica, en las sectas cismáticas y heréticas tomadas como tal, no se da valor salvífico alguno y que la Divina Providencia no se sirve de estas sectas como medio de salvación. El Vaticano II afirma exactamente lo contrario.

ESTILO II:

Luis Fernando Pérez.  INFOCATOLICA


Ya sabemos que para un gran número de evangélicos españoles eso del ecumenismo es poco menos que un instrumento de Satanás -curiosamente coinciden en eso con los lefebvristas-


Ustedes mismos juzgarán oportunamente lo que se ve en cada estilo. Prescindiendo del contenido de verdad de la cuestión en juego lo que puedo decir es que uno es el estilo es el propio de un teólogo católico: detecta un problema (la contradicción del magisterio) y lo expone sin más atributos a la otra parte que la especificación del error tras haber expuesto donde se encuentra en orden a buscar una solución en la instancia superior. El otro estilo es el propio de alguien que pretende solucionar un problema mediante la propaganda agitadora de masas entendida al más puro estilo del Mein Kampf. Y cuando digo Mein Kampf no lo digo como simil gratuito o metáfora, sino como lugar filosófico de donde se toma esta idea de propaganda tan activa en el mundo contemporáneo. Dicho libro es toda una declaración programada de la voluntad de poder tan presente en los voluntaristas modernos de uno y otro lado. Pongamos una cita para iluminar este asunto de la propaganda:

El conocimiento en su forma pasiva corresponde a la mentalidad de la mayoría humana que es negligente y cobarde; el ser miembro obliga a la acción y es propio únicamente de la minoría.
Según eso, la propaganda tendrá que laborar incesantemente a fin de ganar adeptos. Y la organización concretarse rigurosamente a seleccionar del conjunto de los adeptos sólo a los más calificados para conferirles la calidad de miembros.
La propaganda orienta la opinión pública en el sentido de una determinada idea y la prepara para la hora del triunfo,en tanto que la organización pugna por ese triunfo mediante la cohesión activa, constante y sistemática de aquelloscorreligionarios que revelan disposiciones y aptitudes para impulsar la lucha hasta un final victorioso.

El triunfo de una idea, será posible tanto más pronto cuanto más vastamente haya obrado en la opinión pública la acción de la propaganda y cuanto mayor haya sido también el exclusivismo, la rigidez y la firmeza de la organización,que es la que prácticamente sostiene la lucha
(Adolf Hitler, Mein Kampf; Parte II. Capítulo XI: Propaganda y Organización).



Los que hemos observado la deriva del portal Infocatólica no podremos sino notar la tremenda coincidencia de las definiciones de Adolf Hitler con el método usado en dicho portal. Sobre todo podemos verlas en la forma en que se trata a los que mantienen opiniones contrarias y adversas en distintos temas y no sólo en teología. Un resumen de dicha deriva lo tienen en el portal Infocaótica, en el resumen de cuentas que hicieron a finales de este año recién pasado.

Como saben nuestros seguidores de la primera hora, este paródico blog InfoCaótica surgió al desatarse una ofensiva general en el parodiado portal Infocatólica contra todo lo que oliera simplemente a una nueva categoría inventada por el “asesor espiritual” de dicho portal: el “filo-lefebvrianismo”. Esa ofensiva consistió en una avalancha de entradas a cargo de dicho asesor, acompañado de otros de igual (o peor) tenor por parte de algunos de los otros bloggers. Salieron como si hubiesen estado contenidos durante años una catarata de epítetos llenos de cristiana caridad, tales como “desobedientes”, “cismáticos” o “herejes”, junto al uso indiscriminado, injusto y (por momentos) paranoico del borrado de comentarios. Una IP o un seudónimo ya lo convertían a uno en “sospechoso” de filo-lefebvrisnismo y, por lo tanto, merecedor de toda clase de censuras… informáticas y de las otras. Y que, eventualmente, culminaría con el alejamiento de (al menos) un par de bloggers.

Creo que el presentar en su forma propia y aplicada por el nacionalsocialismo la deriva filosófica de la violencia como sistema de pensamiento introducida por Hegel en el mundo moderno es ilustrativa para entender hasta que punto las ideas del mundo moderno han cuajado en el modo de ser de muchos católicos. Si algo hizo Hegel fue introducir la violencia en las formas de pensamiento del mundo occidental: la resolución de un problema sólo se podría conseguir mediante violencia. No necesariamente una violencia física, sino adoptada sistemáticamente como resolución dialéctica que se impone desde el pensamiento y el mundo de las ideas al mundo de la doxa u opinión en la que se mueve la gente de la calle. El marxismo fue otro sistema nacido de esa visión hegeliana. No en vano, muchos de los que nutren las filas de los nuevos conservadores católicos, han sido antiguos marxistas. Abandonaron el marxismo en lo externo de sus afirmaciones, pero en la mecánica interna de la dialéctica hegeliana, siguen siendo hegelianos. Lo mismo pasa a las alas más conservadoras y radicales (idealistas de todo tipo y no sólo de la la izquierda hegelina) que asumieron la violencia hegeliana como forma de pensamiento y dede ella tienden a la división en la Iglesia.

Dos estilos opuestos: el de la caridad cristiana que trata de solventar un problema teológico rechazando el error, pero no a la persona, y el de la acción demagógica o agitadora de masas contra el prójimo que son contrapuestos.

Esto no quita que alguien, desde la caridad cristiana, pueda reconocer que en sus filas hay almas imperfectas que están necesitadas de formación y salvación tanto como cualquier otro y mucho más que las almas santas. Nadie puede juzgar a toda la Iglesia como pecadora por los pecadores que están dentro, pero lo mismo se puede predicar en grado participado y secundum quid a toda institución (el secundum quid es porque obviamente sólo la Iglesia es santa por fundación). No podemos negar que la radicalidad hegeliana llega también a ciertos sectores del tradicionalismo y acaba en deformaciones de todo tipo tanto como en los neoconservadores. Pero lo grande de un estilo (y ahora me fijo en el estilo de la Fraternidad) es que se reconoce la imperfección de dichas almas y no se las margina mientras que en el otro se las desecha en virtud de un puritanismo nada católico y muy protestante (no olvidemos tampoco que Hegel estudió en un seminario protestante). Comparemos estos dos textos:


Mon. Fellay
Quisiera decir una última cosa: algo está cambiando, y en cualquier cosa que cambia hay almas sedientas, ellas vienen del estado desastroso de la Iglesia hoy en día, ellas no llegan como almas perfectas pero hay que ocuparse de ellas. Hasta hoy hemos tenido una actitud de defensa. Sin embargo no hay que tener miedo de introducir un elemento de ataque, un elemento más positivo: ir hacia los otros para tratar de ganarlos dando prueba de la prudencia más grande, pues la hostilidad no se ha terminado.


Santa Teresa del Niño Jesús
He notado, y es muy natural, que las Hermanas más santas son las más amadas… Por el contrario, a las almas imperfectas no se las busca… se evita su compañía… Pues ved la conclusión que saco de todo esto: En la recreación, en la licencia, debo buscar la compañía de las Hermanas que me son menos agradables y cumplir con esas almas heridas el oficio del buen Samaritano. Una palabra, una sonrisa amable, bastan a veces para alegrar un alma triste… Deseo ser amable con todas –particularmente con las Hermanas que me son menos agradables– para complacer a Jesús y seguir el consejo que él nos da en el Evangelio».


Como digo, ustedes juzgarán oportunamente porqué no hay unidad en la Iglesia.

M.D.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

¿Será una inocentada del Padre Iraburu?

Así se fue, y allí me abandonó
el dulce padre, y yo me quedé en duda
pues en mi mente el no y el sí luchaban.

Imagínense que se publica un artículo serio de teología donde se expone que no se está de acuerdo en A y B con la escuela contraria y que tampoco se está de acuerdo en la forma de solucionar el problema que da lugar a A y B por la inconsistencia con la que se presenta por dicha escuela. Como es un artículo de teología y no una mera exposición de posiciones, se pasa acto seguido a analizar la inconsistencia y el núcleo de la discusión adopta un cierto nivel donde se acaba como en todo artículo con unas conclusiones.

Supongamos que otro teólogo en respuesta a ese artículo cogiera el enunciado en que no se está de acuerdo con A y B y aquel donde se afirma la existencia de la inconsistencia y omitiendo todo el desarrollo teológico del artículo y la demostración de sus afirmaciones se limitara a decir que como es una posición contraria a la suya y que tantas veces ha demostrado que es contraria el artículo queda refutado.

La respuesta es obviamente que lo que gratis se afirma gratis se niega, o sea: que ese modo de proceder es una falacia lógica que nada refuta porque en ningún momento analiza el desarrollo de la inconsitencia que hace tal artículo y se la desmonta paso a paso limitándose a señalar que no comparten la misma opinión y que muchos autores lo han refutado. Es más la omisión del desarrollo en realidad es la omisión del núcleo del problema que es netamente eclesiológico y donde se dilucida la esencia del magisterio de la Iglesia, y el obrar falaz va más allá convirtiéndolo todo en un mero dilema moral de mantener la setencia o su contraria y por tanto falseando los términos del debate mismo tal como está planteado.

Pues esto es lo que ha hecho hoy el Padre Iraburu con el artículo del Padre Gleize que era una respuesta de alto nivel al planteamiento de Fernando Ocáriz y con todo el peso de alguien que, como Ocáriz, ha participado en los debates en Roma por la parte de la Fraternidad.
He pensado en un primer momento que hasta podía ser una inocentada muy sutil, pero no. Lamentablemente, no lo es. El Padre Iraburu responde así al artículo.

La prueba del algodón para la que no hace falta saber italiano y que cualquiera puede comprobar es que mientras que el artículo de Iraburu hace un resumen que se para en el punto séptimo del artículo del Padre Gleize, el artículo consta en realidad de trece apartados. El Padre Iraburu ha omitido más de la mitad del artículo y precisamente, como indicaba al principio, de la mitad hasta el final, aquella parte donde se aborda el núcleo de la discusión y el planteamiento estrictamente teológico tras exponer las posiciones y el contexto del desencuentro, como se suele hacer en todo trabajo que se precie.


Esto muestra dos cosas: una es que hay mucho nerviosismo en el lado infocatólico porque no se difunda ni se entre al legítimo debate teológico que ya es parte de la teología católica gracias, en gran parte, a Gherardini (es redundante pero habría que preguntar al Padre Iraburu si toda su moralina piadosa post falaciam se la dirigiría también al decano de los teólogos italianos y antiguo profesor del Laterano a modo de una equivalencia al "hay que excomulgar a Gherardini") y a otros. La otra es que el bajo nivel del artículo de Ocáriz, ha quedado como un listón de altura para la teología infocatólica,queparece incapaz de ir más allá de sus presupuestos voluntaristas y por tanto, inmanentistas.

No es de extrañar que en base a esos presupuestos errados que confunden objeto y sujeto en tantos temas, el Padre Iraburu siga sin comprender que hay de malo en el violento principio hegeliano de oposición y división que ha introducido en el ánimo de sus  seguidores contra los católicos que presenten cualquier argumento opuesto al que ellos consideran "la regla" con el término "filolefebvrismo" al cual sigue acompañando de acusaciones graves más o menos veladas que no hacen sino exarcebar los ánimos católicos. Algo, y hay que repetirlo mil veces, que va contra la misma esencia del magisterio específico de todos los Papas (ante y después del concilio) en los últimos siglos sobre la necesidad de mantener la unidad católica y no calificar al contrario de modo que se le ponga fuera de la Iglesia, cosa que es propia de la jerarquía. ¡Ojalá hubiera sido una inocentada!


ACTUALIZACIÓN:

Preguntado el Padre Iraburu (no he sido yo, así que no castigue al preguntón) por qué no ha hecho lo mismo con el artículo de Gherardini que tradujimos en este mismo sitio al castellano, su respuesta ha sido la siguiente:

Porque Gherardini no incurre en las graves falsedades del escrito del P. Gleize. Y porque el escrito de éste, en unas semanas cruciales para el porvenir de la FSSPX, ha sido publicado en medios propios de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. 

Esto muestra la mente que hay detrás del blogger que dice haber dicho lo suficiente y remite a textos realizados para adoctrinar, de más un año de antiguedad, y cerrados a toda reflexión sobre el debate en curso que ha sido dado la vuelta por Gherardini. Dicha mente no es otra que la falacia que parte de un acto de voluntad de difamar a la Fraternidad previo al análisis racional de sus argumentos teologicos. Anotamos dos más:

1. No se puede hablar de falsedades de un artículo (el de Gleize) si uno ni siquiera se ha molestado en entrar al cuerpo del artículo y exponer las falsedades allí donde se muestran falsas, que no es en la propagación de las sentencias como falsas por la propaganda, sino en el análisis de los razonamientos empleados. Esos razonamientos sobra decir que son en la parte crucial los mismos de Gherardini: y que versan sobre el objeto del magisterio y su continuidad. Por tanto es una edción más de lo que gratis se afirma gratis se niega.

2. No he entrado antes a analizar la falaz valoración y atribución que hace Irabruru de los artículos de Ocáriz y de Gleize como si fueran posiciones oficiales. Es obvio que no tiene porque ser así y que más bien es parte de un debate amplio cuyo principio es negado por Iraburu, de ahí su atribución falaz a que uno tendría rango de posición de la Santa Sede y el otro de la parte cismática, por decirlo así. Ahora la cosa es que ignora a Gherardini porque este no ha publicado en medios de la Fraternidad, pero desde el principio omite Iraburu que en el órgano oficial de la Fraternidad se lleva tiempo publicando información y artículos sobre el debate en curso sobre el Vaticano II. Entre lo publicado y al pie del resumen que hace DICI del artículo del padre Gleize están varias referencias a trabajos de Gherardini y la publicación de la carta a la Santa Sede que firma Gherardini. No es honesto Iraburu cuando pretende obrar separando personas cuando en realidad coinciden an argumentos. Bueno, es honesto si su planteamiento es personaly afectado  y no según el método teológico. 

Así que nada de esto es respuesta que nos diga otra cosa distinta de lo que ya se ve: una metodología falaz.



M.D.

jueves, 22 de diciembre de 2011

De bello civile (I)

Antes se hacía con armas la guerra;
y ahora se hace quitando a unos y a otros
el pan que a nadie niega el santo Padre.

Como se acerca Navidad y estoy ya harto de oir siempre las mismas cosas de la misma manera, osease en modo tornelliano o apolojético, voy a dar un requiebro al asunto.

Y es que la Iglesia está en guerra civil. Y para guerras civiles, una de mis favotitas: la guerra civil americana, que es de todo: de secesión; de norte contra sur; de azules y grises; de la libertad contra la esclavitud; de estados..., en fin, de todo menos de lo que habitualmente se cuenta y hay por debajo. Por eso y muchas cosas más es muy similar a lo que ocurre hoy día en la Iglesia. 
 



Empiezo por una sencilla introducción cinematográfica que nos ha de presentar como se vive esa guerra civil en el bando que ha de admirarnos y atraer nuestras simpatías tal como admiró y atrajo las simpatías del Papa (ya hablaremos de ello en otra entrega) en su día. En esta escena de la adaptación cinematográfica de la trilogía de la familia Shaara (continuada por el hijo tras el padre) el piadoso general confederado Thomas "Stonewall" Jackson explica a su desmoralizado asistente el verdadero estado de cosas por el que ha de ejecutar a los que un juicio justo declare como desertores. En el fondo le explica el estado de cosas de la misma guerra, que ni es un juego de poder ni algo en lo que se juegan una mera inversión de dinero, prestigio o posición ideológica, sino un acto  vital. O sea, lo que Santo Tomás llamaba una posición en la "verdad de la vida" en la que se juegan todo y de la que no se podrán recuperar si pierden. Ello lleva a la "verdad de la justicia". Salvador de Madariaga, en un estudio sobre la guerra de secesión americana quedaba intrigado y se preguntaba porqué el sur no lo había intentado más veces a lo largo de la historia como otros grupos en otras otras zonas geopolíticas europeas. No había entendido nada de lo que era el Sur y su posición vital, que para nada era un mero nacionalismo.

Pues eso mismo, La posición vital de uno de los bandos en la Iglesia no puede pasar por un acuerdo de medias tintas donde se puede obtener siempre provecho aunque se pierda pie en los órganos de poder, sino por la clarificación de los principios en liza en orden a un fin no meramente material que lleve a todos el pan cotidiano de la salud eterna que a nadie puede negar el Santo Padre. Si no se parte de esos presupuestos que deben dirigire el intelecto y la voluntad pues mejor callar antes que caer en la distorsión tornelliano propagandística de los hechos o en una fobia sistemática (un amigo ha inventado una palabra "filolefebvrismofobia") a un grupo de bautizados.

M.D.

viernes, 16 de diciembre de 2011

La propuesta de Roma a Fellay, la verdad del asunto.

Silvano aquí tú serás poco tiempo;
habitarás conmigo para siempre
esa Roma donde Cristo es romano.


Y tan es verdad que lo que publico es la percepción del asunto por Monseñor Fellay en el sermón de la Inmaculada del pasado 8 de diciembre tal como ha sido traducido oficialmente por la agencia DICI:

Las propuestas recientes de Roma
Ustedes se han enterado de que ha habido una propuesta de Roma, propuesta que dice: «Estamos dispuestos a reconocerlos a ustedes». El problema es que sigue habiendo una condición. Esta condición ha podido variar un poco en su formulación, pero en el fondo sigue siendo la misma. Esta condición es: hay que aceptar el Concilio. Podría resumirse la situación actual diciendo: «Sí, ustedes pueden criticar el Concilio, pero con una condición: primero hay que aceptarlo». Y nosotros decimos: «¿Que se puede criticar después?»
Creo que este es un resumen honesto de la situación actual. No es difícil describirles a ustedes nuestra respuesta.
Evidentemente, las fórmulas son cada vez más interesantes y cada vez más próximas a lo que decimos nosotros. Actualmente, estamos llegando a un punto que manifiesta la profundidad del problema. En esa famosa propuesta, se nos dice: «Ustedes se comprometen a reconocer que en los puntos del Concilio que plantean dificultad, el único modo de comprenderlos es entenderlos a la luz de la Tradición continua y perpetua, o sea, a la luz del Magisterio precedente». La luz de la Tradición es el único modo con el que se pueden comprender los puntos dudosos. Van incluso más lejos: «Cualquier proposición e interpretación de estos textos dudosos, que se opusieran al Magisterio perpetuo y continuo de la Iglesia, debe rechazarse…». Es lo que nosotros hemos hecho siempre. Pero hay un diminuto inciso que añade: «…como dice el Nuevo Catecismo»; ahora bien, el Nuevo Catecismo repite lo que dice el Concilio.
Dicho de otro modo, sobre el principio no podemos estar sino de acuerdo. En cambio, la aplicación es completamente opuesta. Ellos pretenden que están aplicando el principio, diciendo: todo lo que se hizo en el Concilio es fiel a la Tradición y está en coherencia con ella, ya se trate del ecumenismo o de la libertad religiosa. Esto les muestra a ustedes la gravedad del problema. Hay un problema en algún lado. No puede ser de otro modo. El problema radica en la comprensión de algunas palabras, y por supuesto éstas son: «Tradición» y «Magisterio». El modo con que ellos comprenden estas palabras es subjetivo. Desde luego, la palabra «tradición» se puede comprender eventualmente en el sentido de «transmitir»: el acto de transmitir. Es una transmisión. Pero el modo habitual de comprender esta palabra versa sobre su contenido. ¿Qué es lo que se transmite? ¿Qué es lo que se transmite de generación en generación? La definición clásica de la Tradición es «lo que se ha creído siempre y en todas partes» (Conmonitorio de San Vicente de Lerins). «Lo que» designa aquí el objeto. Pero ahora es como si se pasara del objeto al sujeto, no fijándose sino en quién transmite.
Por lo cual, nos hablan de «tradición viva», por que el que transmite, cuando transmite, está vivo. Ahora bien, la vida se mueve y cambia. Los Papas cambian… y, por consiguiente, la tradición cambia, pero sigue siendo la tradición. Se trata de la misma tradición, pero que cambia. La Iglesia ha considerado también este sentido, pero de un modo completamente secundario. No se refiere a esto cuando habla de la Tradición, sino a lo que se denomina el depósito de la fe, el conjunto de verdades que Dios ha confiado a la Iglesia para que lo transmita de generación en generación, para que las almas se salven. Se trata del contenido. Por esta razón, con la definición de la infalibilidad en el concilio Vaticano I, la Iglesia enseña que el Espíritu Santo fue efectivamente prometido a San Pedro y a sus sucesores, es decir, a los Papas; pero no fue prometido de tal modo que, mediante una nueva revelación, los Papas enseñasen algo nuevo. Fue prometido para que, con la ayuda del Espíritu Santo, San Pedro y los Papas conserven santamente y transmitan fielmente algo que no cambia, eto es, el depósito revelado.

(Fuente: FSSPX/Ecône – Transcripción y títulos de DICI – 14/12/11)

Dicho texto presente en francés desde el día de la Inmaculada, traducido al inglés hace un par de días y puesto hoy en español es sencillo y claro de entender.
 
  • A) Que las posiciones de los "teólogos romanos" y los de la Fraternidad no están de acuerdo en la interpretación teológica de magisterio y Tradición es evidente. De hecho la parte que sigue al subrayado en rojo no es más que la exposición de la posición de la Fraternidad, que resulta ser idéntica a la de Gherardini y casi con las mismas palabras. Es obvio que es una posición que se puede defender dentro de la legitimidad canónica, que no se le niega a Gherardini. Por tanto ahí no hay problema si se quisiera resolver el asunto.                                                                                                                                
  • B) El obstáculo real e inmediato ha sido dicho expresamente por Fellay: el inciso "como dice el catecismo..." sobra y no puede ser interpretado como que se le hace firmar a la Fraternidad una posición teológica cuestionada legítimamente por ella. Ya dije en su día en otro sitio que es una locura incorporar un catecismo (que siempre es una determinada visión teológica de las conexiones del dogma) para resumir el mínimo común exigible que hace a una persona católica en la aceptación de la Iglesia. Es obvio que quitado este obstáculo inmediato la Fraternidad podrá interpretar que entra en legítimo debate de "los puntos en cuestión del concilio" (no es el concilio entero como siempre tratan de desinformar) que no le hacen perder legitimidad canónica como no se la hacen perder a Gherardini.

Entiendo ahora tanto nerviosismo en ciertos sectores y citas sesgadas de este texto fundamental para entender el meollo del problema y presentarlo como una negativa total a aceptar el magisterio de la Iglesia por la Fraternidad.

El único problema es que en A entre los "teólogos romanos" figure el pensamiento del mismo Papa, pero entonces haría falta algo más que un no estoy de acuerdo con su teología, sino que debería poner en un acto de magisterio solemne y definido los principios teológicos que ahora no son más que interpretación de escuela para poder poner a quien piense distinto fuera de la comunión total de la Iglesia. O sea: debería darse al menos una condena solemne de la interpretación que hace Gherardini, por citar un ejemplo católico, del magisterio y la Tradición.  Esto es menos factible que el Papa decida de motu prorio regularizr a la Fraternidad.

De los teólogos romanos y sus interpretaciones del dogma tenemos otros momentos en la historia de la Iglesia, como el caso famoso de San Julián de Toledo y su no menos famoso apologético, que es muy similar a lo que está pasando ahora. Quizás el final que se depare es el mismo que nos cuenta la Crónica Mozárabe del 754 para aquel desencuentro de la sede primada de la floreciente Hispania visigoda con Roma.

M.D.

miércoles, 19 de octubre de 2011

¡Una zancadilla para aquel cuyos pies están para resbalar! (Job 12,5)

La Voluntad absoluta no consiente
el daño; mas consiente cuando teme
que en más penas caerá si lo rehúsa.

De zancadillas va el tema. Zancadillas a la Fraternidad Sacerdotal de San Pio X que vienen de dentro y de fuera. Nada sorprendente y nada que no se esperase. Quizás el climax ha venido con la publicación en estos días de una supuesta carta de Monseñor Fellay a Monseñor Williamson por el blog "Maurice Pinay", que parece ser que ha sido confirmada posteriormente por Monseñor Williamson y donde Monseñor Fellay le trata duramente por sus desobediencias e imprudencias y se le amenaza con no invitarle a Albano y proceder a su espulsión de la Fraternidad por conspirar contra la misma. La carta apareció posteriormente a la difusión de que Monseñor Williamson no estuvo en Albano, aparentemente se trataría de dar así razón del porqué: ya sea por negativa a ir de Monseñor Williamson, ya sea porque finalmente no fue invitado.

Ahí quedaría todo, en unos dimes y diretes, si no hubiésemos conocido el comentario "eleison" CCXX del pasado día 15 de Octubre. Lo cual significa en primer lugar que Monseñor Williamson ha pasado de una de las exigencias pedidas en la carta: dejar de publicar sus comentarios "eleison" y en segundo lugar, que dada la temática abordada en el mismo (el deicidio de los judíos y el abandono de esta doctrina por el Papa) Monseñor Williamson parece que rompe aguas con el silencio impuesto hasta ahora y quiere forzar la situación.

Un aviso: el texto de Monseñor Williamson es un texto que suponemos abordado en su intención por lo estrictamente teológico. Son conceptos (los judíos, el deicidio, la solidaridad en el pecado) que no deben ser tomados en su sentido material, sino teológico y con un serio estudio de lo que se debatió realmente en las sesiones conciliares (según parece el esquema que los exoneraba totalmente el deicidio fue substituido por el actual, en que no se menciona esa palabra y en el que se diceque no se les puede imputar indistintamente la muerte de Cristo, pero lamentablemente de esto no se hablará nunca por no ser políticamente correcto, aunque ya se habló en su momento) y por tanto, aunque la salida imprudente de Williamson está fuera de tono, igualmente lo están aquellos comentarios en que se lo pone de repartidor de odio antisemita, como por ejemplo hace The Vatican Insider y en el fondo harán todos los que se aprovecharán de esto para zancadillear a la Fraternidad en su proceso con la Santa Sede y por supuestos, aquellos que no entienden de otra cosa que del bienestar material de su pueblo como elemento prioritario.

Como se dice en Español, en esto se requiere más paciencia que la del santo Job. Nada mejor que ese texto con el que titulo la entrada, según la traducción de Nacar-Colunga, para comprender lo que se está haciendo en un momento crucial de la Iglesia y qué cúmulo de intereses hay en juego. Hay que seguir rezando y pedir que se cumpla la voluntad de Dios.

M.D.